Ene 18
Despertó mi amanecer algo sombrío
tras una noche de sueños extraños.
Mis pies cayeron sobre el suelo frío,
mi corazón crujió tras un nuevo desengaño.
Avanzaba la mañana entre prisas y gritos.
Mi humor, ya gastado, rogaba rendición.
Mis fuerzas quebradas no encontraban motivos
para seguir luchando entre tanta tensión.
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Nov 18
Escrito hace ya algunos años…
Lenta, pero segura, la noche llega,
trayéndome de nuevo momentos de magia,
esos en que mis débiles ojos se cierran
y te reencuentro en mi nostalgia.
Cuando mis párpados se desmayan,
ansiosos por dibujar tu imagen,
comienzo mi búsqueda callada
sin que otros se percaten.
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Oct 22
El Juez, implacable, ha dictado Sentencia. Culpable soy ante la ley que él mismo ha marcado. No me pregunta razones ni permite que defienda mis actos. Agacho la cabeza y acato la Condena. Ingreso en el Olvido.
Oct 18
Hace tiempo escribí ésto que dejo a continuación. Hoy lo traigo por el mero hecho de querer sentir que se puede volar libre; de encontrar entre esas líneas las fuerzas necesarias para levantar el vuelo y encontrar el camino en la niebla que vuelve a cernirse sobre mi oscuro corazón. Quiero probar a escribirlo nuevamente, a plasmarlo en papel y dejarme llevar.
Hoy quiero revivir las sensaciones que me dejaban un alma inquieta y un lápiz ágil. Hoy necesito volar entre las líneas de mis relatos imaginarios para sentirme por fin libre de espíritu…
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Tuviste un sueño en el que volabas libre, siempre buscando tu destino. Alzaste las alas majestuosas; levantaste el vuelo, te separaste de tu bandada y fuiste hacia el horizonte; sin mirar atrás, sin pensar en distancias ni en tiempos, siguiendo sólo las órdenes de tu corazón. Con cada batir de tus alas te acercabas más a tu sueño, y tu corazón latía cada vez más fuerte. En el camino, un mundo de nuevas sensaciones te daban nuevas y renovadas fuerzas. Al fin parecías controlar tu destino; al fin creíste que algo bueno y diferente sucedía en tu vida… y te sentiste feliz. Desbordabas alegría, juventud, pasión; por momentos, desfallecías, pero ese nuevo sol te calentaba y te hacía continuar. De noche, en los momentos más oscuros, tu luna te iluminaba, y en el horizonte, siempre, la estrella… esa estrella que te guiaba.
No te diste cuenta que a fin de cuentas eras sólo un pájaro en un mundo de pájaros; que has de permanecer en la bandada; que no se te permite volar libre. No te diste cuenta que el horizonte es inalcanzable; de que hay distancias y tiempos que no se pueden solventar; de que en este mundo el pensamiento y el destino pueden más que el corazón y los sentimientos.
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Oct 18
Me dice la luna con su mirada serena y oscura
que la noche siempre me acompaña,
que los sueños me llevan preso de locura
de un amor desconocido, oculto en mis entrañas.
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Oct 11
Un soplo de aire fresco
llegó a mi encuentro esta mañana.
Despertó mis sentimientos
dormidos hace ya tiempo,
envueltos bajo mil capas.
Poco a poco consiguieron
traspasar tales murallas.
Y llegando a mi vientre primero
un turbador cosquilleo
crearon desde la nada.
Fueron luego recorriendo
palmo a palmo mi piel cansada,
trayéndole sin decoro
preciosas caricias de oro
que un súbito deseo le regala.
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Sep 13
Hoy
Esperaba ansioso que dieran las 7 de la mañana. Como cada día, desde hacía meses, Carlos se había escondido tras los rododendros para poder verla. Con las primeras luces mañaneras, dibujada su silueta contra la bahía de Málaga, en la Torre de la Vela, aparecería ella: su imagen soñada; la dueña de sus sentimientos.
No sabía de donde venía; ni quien era, ni siquiera cómo conseguía entrar en la Alcazaba cuando él aún ni había abierto. Pero parecía tan sola, tan triste…
Como un fantasma, la figura de la chica apareció de entre los setos. Con su habitual semblante frágil y dulce, encaminó sus pasos hacia la Torre, y allí, absorta, inconsciente de las miradas de Carlos, abrió el pequeño libro adornado con ribetes de oro y se puso a leer. Ese libro la acompañaba día tras día; parecía ser su único amigo; el único consuelo para una vida atormentada.
Carlos, tan tímido él, permanecía escondido, asustado de aquel primer contacto que tanto su corazón como su cuerpo le pedían. ¿Miedo? Realmente no sabía si era miedo a vencer su timidez o lo era a perder esa visión irreal; a perturbar su paz, a ser rechazado, a estropear el sueño de tantos meses… pero no podía estar eternamente así.
Aquella pequeña distancia que los separaba le parecía una inmensidad. Le pesaban las piernas, le temblaban las manos, pequeñas gotitas de sudor le perlaban la frente. Aún así, salió de su escondite y como en un sueño, sintió que sus pies se movían lentamente.
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Sep 13
Llevaba ya mucho tiempo refugiándose en su casita del bosque. Ese lugar construido con cálida madera donde se escondía para pensar en cosas bonitas y endulzar la soledad de su alma.
Un día, unas palabras arrojadas al viento chocaron contra su puerta. Ella, sobresaltada, abrió y entonces dentro se colaron. Buscaban quien las recogiera, su dueño había perdido la esperanza y no quería ya sentirlas en su boca nunca más.
-¡Pobres palabras, con lo preciosas que sois! Poneos en mi boca, y yo os cuidaré… ¡Amor, pasión, romanticismo, devoción! ¡Que bellos sentimientos debe albergar quien os poseía y cuanto debe haber sufrido para querer olvidaros!
Y entonces decidió salir en su busca. No podía permitir que alguien tan bello por dentro sufriera de esa manera.
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Sep 09
Atrevióse un día
una bella dama
a abrir, del balcón,
esa puerta cerrada.
Asomó su cabecita
con muy excitante temor.
El sol pellizcó sus mejillas
con su suave resplandor.
Entornó sus delicados párpados
ante la calidez de la luz.
Y por su frágil cuerpo comenzó,
lentamente,
a crecer la inquietud.
¿Por qué no dar un paso más?,
su conciencia preguntó.
Y sin esperar respuesta,
la ansiosa muchacha unos pasos avanzó.
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Ago 25
Ella…
Confusa escribí estas palabras
pretendiendo liberar mis vanos anhelos.
Entiendo que mi lucha no vale nada.
Que es un imposible lo que espero.
Pero me cuesta asumir que la dicha,
que parezco palpar cada día,
sólo es fruto de una esperanza
nacida en mis tierras baldías.
Mi camino elegí en el punto de partida.
Y ahora sólo me queda esperar
El momento justo en que la vida
mirando de frente, me sonría sin más.
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