Encuentro

Escrito por Carmen en Relatos

Llevaba ya mucho tiempo refugiándose en su casita del bosque. Ese lugar construido con cálida madera donde se escondía para pensar en cosas bonitas y endulzar la soledad de su alma.

Un día, unas palabras arrojadas al viento chocaron contra su puerta. Ella, sobresaltada, abrió y entonces dentro se colaron. Buscaban quien las recogiera, su dueño había perdido la esperanza y no quería ya sentirlas en su boca nunca más.

-¡Pobres palabras, con lo preciosas que sois! Poneos en mi boca, y yo os cuidaré… ¡Amor, pasión, romanticismo, devoción! ¡Que bellos sentimientos debe albergar quien os poseía y cuanto debe haber sufrido para querer olvidaros!

Y entonces decidió salir en su busca. No podía permitir que alguien tan bello por dentro sufriera de esa manera.

Caminó pacientemente en contra del viento que esas palabras había arrastrado, siguió las señales que a su paso le enseñaba su intuición, cerraba los ojos para sentir a quien buscaba cuando parecía perder el rumbo. Tan fuerte era su fe que ante sus ojos llegó, y supo que era él.

Entonces, sin decir nada, atrapando dulcemente con ambos manos el rostro de aquel hombre herido, le besó en los labios y le devolvió sus palabras envueltas en esperanza.

Y en ese momento se sintió renacer y comprendió porque había pasado todo. El destino juguetea a veces con nosotros, trayéndonos las historias más hermosas de las maneras más insospechadas….

(4 de Febrero de 2007)

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