Oct 11
Un soplo de aire fresco
llegó a mi encuentro esta mañana.
Despertó mis sentimientos
dormidos hace ya tiempo,
envueltos bajo mil capas.
Poco a poco consiguieron
traspasar tales murallas.
Y llegando a mi vientre primero
un turbador cosquilleo
crearon desde la nada.
Fueron luego recorriendo
palmo a palmo mi piel cansada,
trayéndole sin decoro
preciosas caricias de oro
que un súbito deseo le regala.

Comentarios recientes