Encuentro

Escrito por en Relatos

Llevaba ya mucho tiempo refugiándose en su casita del bosque. Ese lugar construido con cálida madera donde se escondía para pensar en cosas bonitas y endulzar la soledad de su alma.

Un día, unas palabras arrojadas al viento chocaron contra su puerta. Ella, sobresaltada, abrió y entonces dentro se colaron. Buscaban quien las recogiera, su dueño había perdido la esperanza y no quería ya sentirlas en su boca nunca más.

-¡Pobres palabras, con lo preciosas que sois! Poneos en mi boca, y yo os cuidaré… ¡Amor, pasión, romanticismo, devoción! ¡Que bellos sentimientos debe albergar quien os poseía y cuanto debe haber sufrido para querer olvidaros!

Y entonces decidió salir en su busca. No podía permitir que alguien tan bello por dentro sufriera de esa manera.

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